Viernes 12 de junio, 11 de la noche en Madrid con un calor más que sofocante y una servidora y su madre (sí, la que me parió) caminando por la ajetreada Gran Vía camino de ver la obra de Goodbye Dolly en el Pequeño Teatro Gran Via. Se trata de una obra maravillosa que cuenta la despedida de una diva tras 40 años sin éxito, pero antes de despedirse quiere contar a sus admiradores sus anécdotas de esta larga trayectoria.
Nada más entrar al teatro eres recibido por los dos azafatos de Dolly: Ramón y Cajal, que así se llaman según ellos porque nacieron en el conocido hospital que lleva el mismo nombre.
Ya ellos te dan la bienvenida muy divertidos. A mí, por ejemplo, me recibieron como un personaje famosísimo ya que aseguraron que era la peluquera de Belén Esteban y que me tenían que recibir con un gran aplauso y el publico allí asistente, muy entregado, así lo hizo.
Ellos mismos presentaron a la gran Dolly, la diva, con un vestuario que te deja con la boca abierta. Ataviada con un abrigo rojo con cola y mangas largas con tul y unos zapatos del mismo tono con pedrería y unos taconazos de infarto que hasta a mí me costaría llevar y ella iba divina como si fuera en zapato plano.
Empezó el show repasando su carrera contando sus vivencias sobre el teatro, todo con un toque de humor. Cuenta que fue al casting de Sonrisas y Lágrimas y la cogieron pero como le pidieron que se tenía que cortar el pelo pues lo dejó, que ella su melena no se la corta por nada del mundo.
Yo destacaría, aparte de la actuación estelar de la diva, el trabajo excepcional de los azafatos que en el descanso hicieron un bingo en el que podías ganar una botella de JB.
En fin, que recomiendo la obra a todo el mundo con ganas de pasar un buen rato… y si es en buena compañía, mejor. Goodbye Dolly os dejara encantados y sin palabras, os lo prometo.
PEQUEÑO TEATRO GRAN VIA
PRECIO DE LA ENTRADA 12€
A LA VENTA EN http://www.atrapalo.com
Y si queréis conocer un poco más a la Diva: ¡Goodbye, Dolly! ¿Cuarenta años sin éxitos?








