Se estrena en los cines la película Ángeles y Demonios, adaptación cinematográfica de la novela homónima del autor estadounidense Daw Brown. Repitiendo como actor principal volvemos a encontrarnos a Tom Hanks en el papel de Robert Langdon al que ya conocimos en el Código da Vinci como experto iconográfico de Harvard. En esta ocasión nos encontramos un thriller con grandes dosis de acción (diferenciándose así de su predecesora), una entrega ágil y económicamente rentable encarrilada dentro de un tema de los últimamente considerados “top diez de entre los lectores”: las hermandades secretas. Los legendarios Iluminati serán en este caso los encargados de ofrecernos la trama (intentando destruir la Ciudad del Vaticano) gracias a un nuevo descubrimiento científico denominado antimateria.
Nuevamente, el Vaticano ofrece su evidente disconformidad con la película, motivo que le ha supuesto a los creadores del film la limitación de localizaciones tanto en Roma como en la Ciudad del Vaticano (no se pudo filmar dentro de iglesias o monumentos de su propiedad). Pero los productores del film, no olvidando la gratitud de la Santa Sede, decidió que lo mejor sería convertir a Roma en capital cinematográfica por unas horas, y estrenar mundialmente la película allí, recibiendo en una provocadora alfombra roja a los protagonistas del film, escoltados por una ficticia Guardia Suiza y grandes estatuas de ángeles y demonios…
Olvidémonos de los Ángeles y Demonios de la NO ONG más grande del mundo, El Vaticano, y nuevamente, contemplemos un nuevo fenómeno novela versus película, (guerra a la que le dedicaremos alguna editorial más adelante porque hay opiniones para todos los gustos) ; pero nosotros al quid de lo que nos importa: una buena calificación para esta segunda entrega cinematográfica que con sus 138 minutos de cortometraje nos ofrece persecuciones, conjuras, símbolos religiosos e intriga suficiente, para anotarla en la lista de películas por las cuales merece la pena pagar una entrada de cine, dados los tiempos y los “costes” que corren.









